Sewell, patrimonio de la humanidad

Hace una semana fuimos junto a mi familia a un lugar muy cautivante. Esta vez, la idea era que mi hermana y mi pareja conocieran la cuidad en que vivieron nuestros abuelos y Padre, ya que eran los únicos integrantes de la Familia que no habían tenido esa oportunidad.

Era mi tercera visita al campamento minero Sewell, ubicado al este de Rancagua, enclavada en las montañas y de difícil acceso. Es un lugar muy interesante, que personalmente rememora muchas de las historias contadas por mis abuelos que lamentablemente ya no están con nosotros. Sewell fué y es conocida como la ciudad de las escalera, debido a que la ciudad misma nunca tuvo calles.

William Braden, un visionario y unos de los principales actores de la minería, apostó por Chile e invirtió tiempo y dinero por la explotación en este país. Los primeros años fueron muy sacrificados, realizando numerosos análisis en la zona (la que llegaría ser el yacimiento subterráneo más grande del mundo, el yacimiento el Teniente). Trabajó en conjunto con mano de obra no calificada, principalmente campesinos de la zona que sacrificaron sus vidas buscando nuevas y mejores oportunidades. Y ya en 1905, cuando los estudios y análisis de William Braden fueron positivos, un decreto del Ministerio de Minería autorizó la instalación en Chile de la empresa norteamericana Braden Copper Company, como la encargada de explotar el yacimiento El Teniente.

En ese escenario, Braden Copper emprendió un conjunto planificado de obras, empezando por construir un camino de carretas -y luego un tren como medio de transporte-; habilitar una oficina comercial en Graneros y bodegas en La Compañía; reabrir la extracción de la Mina; edificar un concentrador y campamentos de habitaciones; establecer un patio industrial en Rancagua, y contratar trabajadores, entre otros.
Además de algunos campamentos pequeños creados cerca de las primitivas vetas a explotar, entre 1905 y 1906, en la ladera de la montaña próxima a la Mina, fue construido un “establecimiento beneficiador de minerales”, integrado por una planta de concentración o molino, con capacidad para tratar 250 toneladas diarias de mineral que eran acarreadas por un “tranvía aéreo” desde el yacimiento, y un “dínamo” que suministraba la energía eléctrica. Sin embargo, sólo en marzo de 1915 este poblado industrial recibió el nombre de “Sewell”, en recuerdo de Barton Sewell, alto ejecutivo de Braden Copper que falleció ese año en Nueva York. El nunca conoció Chile, pero siempre apoyó la idea de William Braden de invertir en El Teniente.
Con los años, el campamento y sus instalaciones progresaron conforme aumentó la producción de cobre, pasando a constituir una ciudad. Más que una expansión territorial, la estructura urbana de Sewell se caracterizó por una densificación y crecimiento en altura, con edificios que no estuvieron exentos de accidentes y destrucciones por las condiciones climáticas y topográficas del lugar.

Fuente sitio web Oficial de Sewell.

Hoy, según los relatos de los guías que nos han tocado en nuestras visitas, y lo que nos cuenta nuestro Padre, lo que actualmente está en pie en Sewell no es ni el 20 porciento de lo que fue la ciudad, pero aún así no deja de impresionar. Esta ciudad llegó a tener casi 16.000 habitantes, que sufrieron embates climáticos y también tragedias como la del Humo y descarrilamiento de tren, pero juntos compartieron una realidad impresionante y una vida inmejorable. En esta ciudad estaba el Hospital más moderno de Latinoamérica, Cines y Teatro (donde llegaban los estrenos antes de llegar a Santiago). El sueldo de todos los empleados era incluso, en algunos casos, 3 veces de lo que se encontraba en el mercado. En sus casas no pagaban agua ni luz, y tenían una serie de beneficios como regalos en festividades, que venían directamente de Gringolandia. Contaban con un gimnasio modernísimo, canchas de fútbol donde crecieron seleccionados Chilenos, Palitroques (Donde se formó el campeón Chileno de Bowling), etc, etc.

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Sewell, fue un lugar donde se diferenciaban claramente las clases sociales. Los Norteamericanos (como les llamaban los habitantes) y los Ingenieros Chilenos eran los altos cargos y, por ende, lo es que en ese contextos tenían mayores beneficios como una mejor Casa, mayor sueldo y accesos a los mejores lugares de divertimiento, más abajo se encontraban ejecutivos y empleados u obreros. Según lo contado por la gente que vivió en el lugar, cuando una persona pasaba de una clase social a otra era muy complicado continuar con las mismas amistades. Sin embargo, como opinión general, esto no molestaba mucho a la gente, dado que cada una de las clases sociales tenía beneficios y protecciones que no se encontraban en ninguna parte del país, ni tampoco en otros países de la región, y por lo mismo eran puestos de trabajos soñados por otros.

A continuación, les dejo unas imágenes de Sewell. Hoy en día este lugar de muchos recuerdos para mi padre y para mí es patrimonio de la Humanidad, les recomiendo su visita ya que es realmente interesante y cautivador.

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Acá una foto con mi hermano Diego ( en el centro) mi padre al lado derecho, y yo a la izquierda, ahí puedes observar uno de los tipos de construcciones.

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Una foto de uno de los colegios de Sewell, hoy en día es un museo.

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Acá una foto de la Iglesia y edificios que la rodean:

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Cuidemos este Lugar!!!

6 Comentarios

  1. Ismael

    Rodrigo,
    Maravillosas las fotos. Yo viví en 1956 en Sewell, y llegué a tú sitio buscando información del lugar más maravilloso… tuve la suerte de ser parte de él y siempre estaré agradecido.

    Te pediría que nos contaras más de tú visita (pronto iré con mi familia) o que nos muestres más fotos. Yo necesito hacerme de un albúm de Sewell y con lo que he encontrado en internet lo he ido armando, pero me falta aún.

    te lo agradecería..

    Aaahh y muy bien lo que dices, hay que visitarlo y cuidarlo!!!

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  2. Myrna Madrid Cortez

    me encanta todo lo que este relacionado con nuestro patrimio talto las salitreras como campamentos mineros abandonado mi sueño es conocer sewell, me abia gustado vivir en esos años en ese campamento

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  3. Rodrigo Miranda

    Realmente te lo recomiendo, hoy en día es muy fácil ir a Sewell y, por lo mismo, hay que aprovecharlo.

    Saludos.

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  4. gabrielapinto

    yo fui a sewell el 11/10/08 realmente es presioso no al palabras
    palabras para expresarlo les rcomiendo a lsa personas que puedan bayan y conoscalan se maravillaran .ami me ubiese gustado vivir en ese tiempo se los recomiendo atodos y cuidemolos mucho

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  5. coni

    lo m3jor del momento

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  6. carlos altamira

    Les agradeceria me envien fotos del teatro de Sewell, por fuera y por dentro. Vivo en Verona y soy un amante del cine antiguo y de los teatros donde se hacian las funciones. Quedo a vuestra disposicion. Un abrazo a la distancia. Carlos Altamira

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